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martes, 13 de noviembre de 2012

Acto de Campaña en el Colegio de Abogados (Barcelona)

Hoy, día 13 noviembre a las 19:00h, tendrá lugar un acto del Partido en el Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona (C/ Mallorca, 283).

Ha sido organizado por las agrupaciones de Ciutadans de Sarrià-Sant Gervasi y Eixample, y será presentado por Carmen de Rivera, diputada y miembro de la agrupación de Eixample.

Intervendrán Albert Rivera, candidato de Ciutadans a la Presidencia de la Generalitat; Francesc de Carreras, Catedrático de  Derecho Constitucional; Carmen de Rivera, abogada y número seis por Barcelona; Javier Nart, periodista y  miembro de la candidatura de Ciutadans; Javier Montilla, periodista; y Carina Mejías, abogada y  número tres por Barcelona.

¡No te lo pierdas!

Bitácora de la candidata nº 6 de Ciutadans (día 5 de campaña)

A estas alturas de campaña electoral, quiero aprovechar este blog para compartiros mis reflexiones sobre lo que hoy he leído en la prensa sobre la campaña y lo que me sugiere, desde mi perspectiva personal y de candidata por “Ciudadanos”:


Sánchez-Camacho: 'Somos los únicos que defendemos que Cataluña es España' (Claro, Ciutadans o Ciudadanos para la Sra. Camacho es absolutamente irrelevante).

Es tan falso, no solo porque existe C’s, sino por su propio comportamiento político, ya que el PPC es e
l partido que ha sostenido en el Gobierno a CiU, hasta que a Mas le dió el ataque de soberanismo y convocó elecciones anticipadas. Fue la propia Sra. Camacho y sus diputados del PP Català quienes apoyaron, sin contrapartida alguna, al Sr. Mas, aprobando los presupuestos y repartiéndose varios municipios, entre ellos los nada despreciables de Badalona y Castelldefels, con alcalde del PP con el apoyo explícito de CiU.


El banderazo de salida, para estar en la situación que nos encontramos en Cataluña, lo dió el Sr. Maragall con la inestimable ayuda del Sr. Rodríguez Zapatero, con su primer Gobierno tripartito y metiéndonos en el debate de un Estatut a lo largo de más de 7 años, para ver como se podía derogar la Constitución a través de una Ley Orgánica (los principios -en este caso el de Jerarquía normativa- si no les gustan se lo saltan, porque la democracia es lo que ellos digan), lo que ha generado una gran frustración en los catalanistas maximalistas y ha creado el caldo de cultivo de secesionismo más amplio que se recuerda desde la transición, que el Sr. Montilla, con su segundo tripartito no sólo no supo parar sino que amplió y se puso a la cabeza de la manifestación contra el Tribunal Constitucional, con una gran senyera. Así que los socialistas no están para dar muchas lecciones ni sobre guerra de banderas ni sobre casi nada, pues el concepto que usan sobre su federalismo en su programa electoral, es técnicamente incorrecto y por tanto manipulador. Me parece bien que declaren en sus banderolas de calle: NO A LA INDEPENDENCIA Y SI AL FEDERALISMO, pero no conozco ningún Estado Federal, unitario por tanto, (el otro día leí un articulo que imputaba a nuestro querido profesor y fundador de C's, Francesc de Carreras la cita de un país africano, que lo contenía en su constitución...) que reconozca el derecho a secesionarse o a independizarse, con la voluntad de los ciudadanos residentes en ese territorio, que hábilmente y dejándose mecer por los nacionalistas independentistas, llaman derecho a decidir o derecho de autodeterminación. Por otra parte, la unidad del estado es un bien jurídico a proteger y por eso existen delitos como la rebelión, la sedición o lo que popularmente se llama Golpe de Estado, que no es más que quebrar el orden jurídico establecido sin los mecanismos previstos por la ley. Sin Ley no hay democracia ni Estado de Derecho.

Ciertamente, ahora los socialistas catalanes apuestan y proponen una modificación de la Constitución española, que a mi juicio sería imprescindible, pero lo hacen con planteamientos irreales y de marcado acento confederal y por tanto mucho más cerca de las posturas secesionistas que de las unionistas. 

Claro está, si dicen No a la independencia pero Si al Derecho a decidir, ¿eso como se entiende?. 

Ya lo dijo Mas en la anterior campaña: no convocaremos ninguna consulta hasta que la podamos ganar, y eso es a lo que van, así que señores socialistas, primero aclárense. ¿ Qué ingenuidad es esa? ¿Para qué se creen que quiere el Sr. Mas una consulta, para un puro ejercicio de democracia directa? Creo que hacen falta muchas clases de derecho constitucional, especialmente a los políticos profesionales, que parece que no les aprovechan nada los cursos de veranos que se gastan…

A los ciudadanos que confían habitualmente en los socialistas, porque son los que tienen su representatividad, les pido que confíen en Ciudadanos, que lean su programa, o simplemente nos escuchen, sin prejuicios, y nos voten, que su voto va a ser importantísimo para que Ciudadanos haga que los dos grandes partidos, que determinan la acción política a nivel nacional, empiecen a dar pasos hacia la regeneración democrática y desde luego, a los que vivimos en Cataluña, para que dejen de utilizarnos como moneda de cambio.

domingo, 28 de octubre de 2012

Frenética actividad de precampaña con Ciutadans (C's)

Hola a todos!

Estos últimos días han sido de auténtica actividad: empezando con el desayuno en el Hotel Palace de Barcelona con Albert Rivera como Ponente en el Forum Nueva Economía; y después la presentación de la candidatura de C's a las próximas Elecciones Autonómicas, donde pudimos contar con la presencia de muchísimos afiliados y simpatizantes, hasta tal punto que llenamos el Teatro Condal! 

A destacar la presencia en este acto y el apoyo del ex Ministro del PSOE Antonio Asunción, una persona de gran valía,  coherente y que vino a apoyarnos. También estuvo César Cabo, periodista y ex portavoz de los Controladores Aéreos, Francesc de Carreras y Félix Ovejero, fundadores de Ciutadans, y el fantástico Fernando Martorell, ex Presidente del Español, y siguiendo en el mundo del Deporte, Miguel García, Presidente del Hospitalet, que ha tenido el valor de hacerse eco de lo que opinan sus socios y no apoyar las selecciones deportivas catalanas. Muchas otras personas significadas y de gran valor, valientes, que se han atrevido a demostrar con su presencia y apoyo al acto su rechazo a la aventura independentista en la que nos ha metido la irresponsabilidad de Artur Mas, para tapar el profundo desastre del "Govern dels Millors", y de paso abortar las Comisiones de Investigación en el Parlament sobre corrupción, instadas por C's.

Por otra parte, el electorado, parece que responde a la labor de Ciutadans de estos años en el Parlament, pues así lo refleja la encuesta de hoy en la Vanguardia. Ciutadans podría pasar de 3 a 6 Diputados !!! 


Os dejo alguna foto...



sábado, 20 de octubre de 2012

Gracias por vuestro apoyo en las primarias de C's

Queridos amigos y compañeros:

Hoy hemos tenido elecciones primarias en el partido para conformar las listas a presentar a las elecciones autonómicas catalanas, pero que en realidad se plantean en clave nacional, ante el órdago independentista. Pues bien, antes que nada, quiero felicitar a los compañeros que han resultado elegidos: Albert Rivera, Jordi Cañas, Carina Mejias, Inés Arrimadas y José Manuel Villegas. A todos ellos mi felicitación y mi apoyo. También quiero informaros que la Ejecutiva del partido me ha designado como número seis de la lista. 

En segundo lugar, agradeceros el gran apoyo que he recibido, que me calienta el corazón y me emplaza a la responsabilidad de seguir trabajando lealmente por nuestros objetivos e ideales. A los compañeros que, como yo, no han visto reflejados en los resultados sus expectativas, les animo a seguir luchando y trabajando, con ilusión - como diría aquel - no solo para que se reflejen en las urnas con el mejor resultado posible para Ciudadanos, sino para convertir nuestro partido en un instrumento al servicio de la sociedad.

Un abrazo,

Carmen de Rivera Plá

Candidatos asistiendo al recuento de votos en la sede de C's

viernes, 17 de diciembre de 2010

¡Ciudadanos de Cataluña, ya estamos aquí!

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Ciutadans (C's) inicia su segunda legislatura en el Parlament

El presidente de Ciutadans (C’s), Albert Rivera, y los diputados Carmen de Rivera y Jordi Cañas han estrenado la que es la segunda legislatura para C’s en el primer pleno celebrado esta mañana en el Parlament. Para Jordi Cañas, ésta es su primera experiencia como diputado.

Albert Rivera, nacido el 15 de noviembre de 1979 en Barcelona, es licenciado en Derecho por ESADE. Estuvo cursando sus estudios de Doctorado en Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha ejercido como abogado en la Caja de Ahorros y en la Asesoría Jurídica de La Caixa.

Desde la lectura del primer manifiesto, Rivera ha estado vinculado al movimiento que dio lugar al Partido Ciudadanos. En el primer Congreso del partido fue elegido Presidente, cargo que ocupa actualmente. En las elecciones del 2006 fue escogido diputado en la lista de C’s y nombrado Presidente y Portavoz del grupo Mixto.

Carmen de Rivera, nacida en Barcelona el 18 de abril de 1956, licenciada en Derecho por la Universidad de Barcelona. Es abogada laboralista desde 1982 y miembro de la Junta de Gobierno de Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona desde 2007.

El pasado mes de octubre de 2009 entró como diputada y portavoz adjunta del Grupo Mixto en el Parlament de Catalunya. Es militante de C’s desde su creación y ha ocupado distintos cargos orgánicos. En la actualidad es, además, miembro de la Ejecutiva y del Consejo General de C’s.

El diputado Jordi Cañas estrena su escaño en el hemiciclo de la Cámara catalana

Jordi Cañas Pérez, nacido en Barcelona el 12 de diciembre de 1969, es licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Barcelona. Hasta ahora, ha compaginado su profesión como consultor del grupo Mazel Ingenieros con su actividad política.

Jordi Cañas es militante de C’s desde la creación del partido y ha ocupado distintos cargos orgánicos, como la secretaría de acción política. En la actualidad, es, además, portavoz nacional, secretario de Comunicación y miembro de la Ejecutiva y del Consejo General de C’s.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Ciudadanos celebró el Día de la Constitución

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Ciutadans (C's) celebramos el día de La Constitución reivindicando su cumplimiento en Cataluña

Jordi Cañas, portavoz de C's: 'Centraremos todo el trabajo parlamentario de la próxima legislatura en hacer que en Cataluña se cumpla nuestra Carta Magna y la sentencia del TC'.



En Ciutadans (C's) hemos celebrado por cuarto año consecutivo el aniversario de La Constitución Española, bajo el lema "La Cataluña constitucional". Ante más de un centenar de personas, que se han acercado a la carpa de C's, Carmen de Rivera y Jordi Cañas, ambos diputados electos de Ciutadans, hemos criticado el estado de insumisión constitucional que se vive en Cataluña: "En nuestra reunión con Artur Mas le pedimos que se cumpliera la sentencia del TC, y ante su negativa, C's no le apoyará en su investidura. Nosotros centraremos todo el trabajo parlamentario de la próxima legislatura en hacer que en Cataluña se cumpla nuestra Carta Magna y la sentencia del TC".

En relación a la actuación del gobierno en la crisis aeroportuaria, Cañas ha alabado las palabras del vicepresidente Rubalcaba en las que asegura que quien echa un pulso al Estado lo pierde. Para Cañas: "hace mucho tiempo que los nacionalistas catalanes le están echando un pulso al Estado y nos gustaría que el Gobierno actuara con firmeza. Le recordamos al Vicepresidente que en Cataluña hay derechos constitucionales, como el bilingüismo institucional en la educación, la eliminación de las multas lingüísticas, que no se aplican y le pedimos al Estado que intervenga".

En Ciutadans lamentamos que no se realice ningún acto institucional de celebración del día de La Constitución en Cataluña: "Nos gustaría que el año próximo pudiéramos celebrar la Constitución en un acto institucional en el Parlament. Nos parece realmente lamentable que el President en funciones, José Montilla, no acuda a ningún acto de celebración de La Constitución".

Finalmente, Jordi Cañas ha invitado a todos los asistentes a celebrar La Constitución con pastel y ha reivindicado el papel de la Carta Magna como la garantía de derechos y libertades de los ciudadanos.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Ciudadanos consolida su presencia en el Parlament de Catalunya

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El pasado 28 de Noviembre, en el Hotel Gallery de Barcelona, estuvimos viviendo otra jornada histórica, la que supone la consolidación de Ciutadans como fuerza política presente en el Parlament de Catalunya.

Aquí podéis ver el video que resume lo que vivimos en esa noche.


martes, 23 de noviembre de 2010

Video-entrevista a Carmen de Rivera

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Hace unos días tuve ocasión de ser entrevistada por Javier Serrano Copete, para las cámaras de "Ciutadans al carrer". Aquí está la video entrevista:


domingo, 21 de noviembre de 2010

Éxito del acto central de C's en la sala Villarroel

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La Villarroel 'se rebela' con Ciutadans ante más de 400 personas

Ciutadans (C's) recibe el apoyo del nº2 de UPyD, Mikel Buesa, y del abogado Javier Nart, entre otras personalidades, en un emotivo acto central de campaña, celebrado en el Teatro Villarroel



El presidente de Ciutadans (C’s) y candidato a la presidencia de la Generalitat, Albert Rivera, ha apelado a los más de 400 ciudadanos que han abarrotado esta mañana el teatro Villarroel de Barcelona a que “luchen en las urnas contra el abismo al que pretenden someternos los partidos nacionalistas con el apoyo de PSC y PP”, y ha defendido: “C’s somos el antídoto contra el nacionalismo”.

En el acto central de campaña de C’s, Rivera ha alertado: “Los partidos nacionalistas nos quieren llevar hacia el abismo de las alambradas y del enfrentamiento entre Cataluña y el conjunto de España”. El presidente de C’s asegura que “con CIU tendremos la independencia a plazos y con ERC al contado”, y ha criticado que “PP y PSC hayan renunciado a un modelo de convivencia e igualdad traicionando de esta forma a sus votantes”.

En concreto, Rivera ha señalado al PSC, que “en los últimos cuatro años ha aprobado leyes inimaginables incluso para CiU”, por lo que sentencia: “Montilla ha conseguido ser más nacionalista que Pujol, ha hecho el trabajo sucio del nacionalismo”. Precisamente, Rivera considera que el anuncio de su retirada es fruto de esta actitud porque ya “ha perdido el crédito de sus votantes”, y ha afirmado: “A Montilla le quedan ocho telediarios, los días que quedan hasta el 28-N”.

El acto central de C’s, presentado por el periodista Carmelo Encinas y por el catedrático y candidato de C’s, Francesc de Carreras, ha contado con la presencia de numerosas asociaciones y destacados intelectuales y políticos. Entre ellos, el ex diputado del PP, Joan López, el publicista y ex presidente del Espanyol, Fernando Martorell, la escritora y cineasta, Dolors Payàs o el escritor Iñaki Ezkerra, que ha reclamado: “Quiero recuperar la Cataluña ciudadana de la que me enamoré”.

Otras personalidades, que no han podido asistir a este evento, han manifestado también su apoyo de diversas formas. Este ha sido el caso del nº2 de UPyD en las listas del Congreso, Mikel Buesa, que a través de un video emitido durante el acto ha defendido que “la opción de C’s en Cataluña es la más adecuada”. También Xavier Pericay, uno de los intelectuales que firmaron el Primer y Segundo manifiesto de C’s, ha querido defender su apoyo a C’s través de una carta publicada también esta mañana, como también ha hecho el abogado Javier Nart a través de un correo electrónico pronunciado por el mismo Rivera.

El ex dirigente del PSOE, Pablo Castellanos o el abogado de las víctimas del terrorismo, José María Fuster- Fabra han sido otros de los destacados apoyos que ha recibido este partido.

También se han rebelado con Ciutadans, una vez más, los intelectuales que firmaron el Primer Manifiesto: Arcadi Espada, Félix Ovejero, Sevi Mora y Félix de Azúa.


viernes, 19 de noviembre de 2010

Debate sobre Educación en "El Periódico"

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La prioridad es mejorar los rendimientos educativos

(El Periódico).- Las recetas para mejorar los resultados de los 1,3 millones de alumnos del sistema educativo no universitario catalán; el malestar del profesorado, del que en los últimos tiempos ha habido profusión de muestras; las fórmulas para garantizar la equidad en la preinscripción y la presencia del catalán son los ejes sobre los que transcurre el debate entre los representantes de los partidos presentes en la última legislatura del Parlament. Francesc Colomé (PSC), Irene Rigau (CiU), Josep Maria Freixanet (ERC), Dolors Camats (ICV), Rafael López (PPC) y Carmen de Rivera (Ciutadans) hablan en nombre de sus respectivas fuerzas políticas.

Seguidamente, extractamos las respuestas de C's (el resto pueden verse en el enlace original).

LOS RESULTADOS
Una de las cuestiones recurrentes al abordar la situación del sistema educativo es la insatisfacción por los resultados. ¿Qué proponen para mejorar los rendimientos del alumnado?

C's Hacen falta mecanismos para incentivar la excelencia del profesorado. Además convendría potenciar todos los mecanismos de evaluación externa y sistemática de la calidad del sistema educativo.

EVALUAR AL PROFESORADO
Los déficits de formación del profesorado afectan de forma muy directa a la calidad de la enseñanza. ¿Hay que evaluar a los enseñantes a lo largo de su carrera profesional?

C's Hay que incentivar la excelencia en el profesorado, al igual que hay que hacerlo entre los alumnos.

MALESTAR DE LOS DOCENTES
¿A qué es atribuible el malestar que se respira en las filas docentes, más allá de los enfrentamientos que el colectivo ha venido manteniendo con la conselleria en los últimos tiempos?

C's Hay que dar un golpe de timón y pasar a apoyar decisivamente a los profesores en su tarea educativa en vez de tenerlos como culpables de una situación que no han creado.

EL CATALÁN
¿Qué tratamiento hay que dar al catalán y al castellano en las escuelas? ¿Cuál ha de ser la lengua vehicular?

C's Bilingüismo absoluto, cierto y verdadero, no inmersión lingüística obligatoria, porque donde hay una obligación no se hace amar ni la enseñanza ni la lengua.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Intervención en "La Questió" de ETV del 12-nov-10

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El pasado viernes 12, primer día de campaña, participé en el debate del programa "La questió" de ETV, en el que analizamos el arranque de la campaña electoral catalana. Aquí puedes ver un extracto de mis intervenciones en el mismo.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Entrevista en EL PAIS: 'En el partido tenemos pocos medios'

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CLARA BLANCHAR - EL PAIS - 17/11/2010

Pregunta. ¿Le ha afectado la crisis económica?
Respuesta. Todos los ciudadanos nos hemos apretado el cinturón. Y ha repercutido en mi trabajo como laboralista.

P. ¿Cuánto paga por la escuela de sus hijos?
R. No tengo hijos.

P. ¿Ha comprado bonos de la Generalitat?
R. No dispongo de fondos para invertir.

P. ¿Qué es lo que más le gusta de su partido?
R. Es nuevo, fresco y profundamente democrático.

P. ¿Y le disgusta?
R. No es un partido al uso y tenemos pocos medios.

P. ¿Cuántos artículos tiene el Estatuto?
R. Muchísimos, más de los que hacen falta.

P. Si Cataluña fuera independiente...
R. ... No nos iría tan bien como lo pintan.

P. ¿Cuándo fue la última vez que discrepó de su jefe?
R. No tengo jefe, soy autónoma.

P. ¿Cuántos años trabajó en el sector privado antes de entrar en política?
R. Trabajé 30 como abogada laboralista.

P. ¿Paga hipoteca?
R. 700 euros.

P. ¿Habla inglés o francés?
R. Inglés y me he olvidado del francés, aunque lo entiendo.

P. ¿Ha utilizado el metro más de cinco veces este año?
R. Sí, es lo más rápido.

P. ¿Es socia de alguna ONG?
R. De Aldeas Infantiles e Intermón.

P. ¿Cuánto cuesta el kilo de pollo?
R. Cinco euros.

P. ¿Ha visto alguna película en el cine doblada o subtitulada al catalán este año?
R. Sí.

P. ¿Ha comido alguna vez en elBulli?
R. No.

P. ¿Segunda residencia?
R. Sí. En Cambrils.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Joan López, ex diputado del PPC, se rebela: 'Votaré a C's'

Metida de lleno en la campaña electoral, ayer participé en el mitin de Mataró, en el que seguimos sumando apoyos a la "rebelión" ciudadana, en este caso, del ex-diputado y ex-concejal popular Joan López.

'El PSC ha gobernado con los que viven en un país imaginario', ha criticado el presidente de C's, Albert Rivera, en Mataró


El ex diputado y ex concejal del PP en Mataró, Joan López, ha manifestado durante un mítin celebrado en la capital del Maresme su firme apoyo al presidente y candidato de C’s a la presidencia de la Generalitat de cara a las próximas elecciones: “Voy a dar mi voto a Albert Rivera”, porque según ha argumentado “PP y PSC han sido cómplices del sistema en el que nos ha sometido el tripartito: un sistema en el que te denuncian por tener tu tarjeta de visita en castellano, un sistema en el que te obligan a estudiar en una sola lengua y en el que las banderas españolas desaparecen”.

El presidente de C’s, que ha estado acompañado, además, por destacados miembros de C’s, como la número dos, Carmen de Rivera y por el número cuatro, José Manuel Villegas, entre otros, considera, en este sentido, que “Montilla, durante estos últimos años de gobierno tripartito, ha tomado decisiones inimaginables incluso para los nacionalistas, como la ley de consultas populares, las veguerías, o la ley de Educación, que impide a los alumnos estudiar en castellano”, por lo que añade: “El PSC ha hecho el trabajo sucio del nacionalismo, le ha dejado el camino limpio a CiU para que coja el relevo después del 28-N”.

Rivera considera que “El PSC gobierna con los que viven en un país imaginario”, por lo que ha defendido, ante los más de 150 simpatizantes de C’s que han asistido a Mataró, “la necesidad de votar a C’s estas elecciones”: “Desde C’s vamos a tener libertad para decir lo que pensamos, no tenemos hipotecas con Génova ni con Ferraz, ni traicionaremos a nuestros votantes por una silla en el poder, como PP y PSC”.

Rivera también ha hecho referencia al “crecimiento de C’s, al efecto Ciutadans”: “Somos cada vez más las personas que creemos en un modelo de sociedad abierto, igualitario, no en un modelo excluyente y que levante fronteras”. Por esta razón, Rivera ha señalado al resto de formaciones políticas: “Ha llegado el momento en que el resto de formaciones políticas han empezado a sangrar, a perder credibilidad y que ahora en campaña defienden aquello de lo que han renegado durante cuatro años”, por lo que alerta: “Se ha acabado la etapa de defender ideas con la calculadora en la mano”.

Rivera ha asegurado que “el nacionalismo es crisis” y se ha referido a los datos económicos que sitúan a Cataluña por debajo de la media española. Por esta razón Rivera ha defendido, como “obsesión” de cara a la próxima legislatura, “la reactivación económica” y ha señalado a la comarca del Maresme, por su oportunidad en este sentido: “El Maresme es clave en el eje de Barcelona por lo que tenemos que mejorar los servicios y conseguir que las empresas se queden en esta comarca, porque la economía entiende de dinero no de sentimientos nacionalistas”.

En un día marcado por la celebración del mundial de Fórmula 1, el presidente de C’s, que no ha querido perdérselo y que está siguiendo el circuito en el Centre Mataroní junto a representantes, militantes y simpatizantes de C’s, ha defendido la necesidad de “ir todos a una con la marca española del deporte porque eso nos hace más fuertes”: “Queremos que los nuestros ganen, aunque a algunos les moleste, porque es bueno para Cataluña y para el conjunto de España”. Rivera, considera, por esta razón que “no tiene sentido dividir en 17 la Selección Deportiva española” y ha criticado que “algunos quieran utilizar el deporte para construir una nación y para generar enfrentamiento”.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Inicio de campaña electoral con C's: pegada de carteles virtual

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Acabamos de iniciar la campaña electoral 2010, a toda marcha, y en Internet queremos hacer sentir también la fuerza de esta ola naranja. Por eso, C’s ha celebrado la “pegada de carteles” que da inicio a la campaña electoral frente a la fachada modernista del Palau de la Música, (C/ St. Pere Més Alt, Barcelona), lugar que por sus connotaciones de corrupción y despilfarro en los últimos tiempos, simboliza lo que el nacionalismo ha supuesto para Cataluña.

Durante los últimos meses se ha hecho un trabajo intenso, que ha rendido sus frutos; pero llegó la hora de echar el resto, de afrontar este sprint final con toda la fuerza y en internet también vamos a marcar la diferencia.

Aquí está nuestro cartel virtual, si te gusta, pásalo. Te invito a copiarlo y pegarlo en tu blog, facebook, twitter, etc.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Se acercan las elecciones catalanas: después de 30 años de nacionalismo ¿necesitas terapia?

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En Cataluña, ya somos muchos los que necesitamos terapia. ¿Te apuntas?

¡Rebélate con nosotros!

miércoles, 10 de noviembre de 2010

La precampaña electoral de Ciudadanos (C's) llega a su fin

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Hace poco más de un mes, el 16 de octubre, iniciamos la precampaña electoral, que bajo el lema "¡Rebélate!" nos ha permitido seguir en contacto con los ciudadanos catalanes, y hacerles llegar nuestras ideas.

Esta tarde, yo misma, como diputada de Ciudadanos y nº 2 de la candidatura por Barcelona al Parlament, he acompañado a uno de los grupos del C's TEAM 2010, en el barrio de Gràcia de Barcelona, cuyos voluntarios apuran la precampaña antes del inicio oficial de la campaña, mañana a las 24 horas frente al Palau de la Música Catalana.


Nos seguiremos viendo los próximos 15 días en la campaña electoral. Estamos a tu disposición.

sábado, 16 de octubre de 2010

Presentación de la campaña de Ciutadans 2010: ¡Rebélate!

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Más de 800 personas han colapsado el teatro Romea de Barcelona para dar apoyo a C's en el estreno de su campaña electoral


Ciutadans (C’s) ha presentado esta mañana en el Teatro Romea de Barcelona, ante más de 800 personas, su campaña electoral en torno a un lema: “Rebélate”, “Nos rebelamos porque queremos convivencia no enfrentamiento, nos rebelamos contra la corrupción y a favor de la transparencia democrática, nos rebelamos contra la crisis y a favor de una Cataluña próspera, más justa y que sea la Cataluña de las oportunidades”, ha explicado el presidente de C’s y candidato a la presidencia de la Generalitat, Albert Rivera, y ha anunciado: “Es la hora de sumar, es la hora de crecer, es la hora de Ciutadans”.

 


“Nos rebelamos contra la mediocridad, contra la corrupción, contra las imposiciones, por una Cataluña libre, abierta y moderna, por una Cataluña de todos”, ha argumentado Rivera. Por esta razón, el presidente de C’s ha hecho un llamamiento a los ciudadanos para que se “rebelen en las urnas”: “Nos rebelamos los que defendemos la democracia, frente a los que la degradan, nos rebelamos los que cumplimos las leyes, frente a los que no cumplen las sentencias, los que nunca nos manifestamos contra el Estado de derecho, frente a los que sí, los que defendemos la convivencia y la pluralidad por encima de todo, frente a los que quieren levantar fronteras”.


El presidente C’s ha recordado que “hace cuatro años C’s nació como la rebelión cívica de ciudadanos de la calle que defienden sus libertades, que dicen lo que piensan sin complejos y que prefieren morir de pie que vivir arrodillados”. En respuesta, fueron más de 90.000 los ciudadanos que se rebelaron, que “se desnudaron” con C’s, y, ahora, “en 2010 seremos mucho más”: “Ha llegado la hora de C’s, la hora de rebelarse, la hora de la revolución naranja”, anuncia Rivera.


Precisamente, el spot electoral quiere simbolizar lo que ha significado la trayectoria de C’s durante estos últimos cuatro años y marcar una continuidad con la campaña de 2006. “Estamos preparados y comprometidos a cambiar las cosas para poner en marcha un modelo de sociedad distinto, ése es nuestro compromiso con los ciudadanos. No quiero pertenecer a un club del que no me siento parte, quiero ser ciudadano de Cataluña y representante político que sirve a los ciudadanos que me pagan el sueldo”, ha afirmado el presidente de C’s.


Según ha explicado el director de campaña, José Manuel Villegas, “el primer desnudo de Albert llamaba a la reflexión y a la acción y cuatro años después somos muchos más los ciudadanos que nos rebelamos contra el nacionalismo y contra una clase política que vive de espaldas a los problemas reales de los ciudadanos”, por lo que añade: “Presentamos una propuesta política integradora y respetuosa, que hace de la convivencia y el respeto de los derechos y libertades de todos los ciudadanos el principio rector de nuestras propuestas políticas”.


Por ello, el vídeo de campaña presenta a un niño de cuatro años que simboliza la vida de C’s y casos de ciudadanos que se rebelan, con su desnudo, contra las imposiciones, contra el desempleo, contra la corrupción y contra el autismo político. Los ciudadanos se van sumando al desnudo y sin complejos.


De esta manera, más de 800 personas han llenado el Romea para ser testigos del estreno de la campaña de C’s. Entre los asistentes que han querido formar parte de este momento tan importante para C’s se han encontrado el catedrático Mikel Buesa, el abogado Jose Mª Fuster Fabra, representantes del gremio del cine, e incluso el ex dirigente histórico del PSOE, Pablo Castellanos, que aunque no ha podido asisitir al acto, ha querido dejar constancia de su apoyo a C’s a través de un vídeo que se ha retransmitido. Además, ha recibido una ovación por la “libertad” el torero Serafín Marín y el polémico tertuliano Carlos Navarro que ha mostrado también su rebeldía en el escenario.

viernes, 15 de octubre de 2010

Francesc de Carreras: Los legisladores del Parlamento autonómico sabían que el Estatuto de Autonomía no era constitucional

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Ayer tuve la oportunidad de escuchar a mi amigo el profesor Francesc de Carreras, con motivo de la didáctica conferencia que impartió en el ICAB, bajo el título: "Después de la sentencia: el Estatut ¿es constitucional o inconstitucional?"

Os transcribo aquí la crónica realizada por La Voz de Barcelona.

Francesc de Carreras asegura que la sentencia del TC era “previsible” y que los políticos solo escucharon a los juristas que les decían lo que ellos querían oír.

“La sentencia del Tribunal Constitucional deja las cosas como estaban”. La “sentencia” es la que hace referencia al Estatuto de Autonomía de Cataluña de 2006, y las “cosas como estaban” es el Estatuto de Autonomía de 1979. Son palabras del catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) Francesc de Carreras que, tras un pormenorizado análisis de la sentencia del Alto Tribunal, asegura que “ha sido un viaje para nada”.

De Carreras realizó, este jueves en el Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona (ICAB), un extenso e ilustrativo resumen de las consecuencias, tanto jurídicas como políticas, de la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatuto. Tras citar punto por punto, tema a tema, los retoques del TC al texto aprobado en 2006, a saber: término nación, pueblo catalán, derechos históricos, Estatuto como Constitución de Cataluña, Consejo de Garantías Estatutarias, Síndic de Greuges, régimen local, Poder Judicial, régimen lingüístico y competencias, el especialista en la materia concluyó que “de todos los objetivos de los nacionalistas, no se ha conseguido ninguno”.

Políticos mal aconsejados

En este sentido, De Carreras recordó que el TC, siendo “el último intérprete de la Constitución”, ha “alterado el sentido del Estatuto” y las “finalidades que pretendía”. Pese a que no es un sentencia extensa y solo reconoce 14 artículos nulos, el Alto Tribunal sí establece “una doctrina en los fundamentos jurídicos” para casi un centenar más de artículos. Algo que, para el catedrático en Derecho Constitucional, era “previsible”, pues “la mayoría de las argumentaciones son en base a otras sentencias anteriores” y no le parece que sea una sentencia “innovadora”. ¿Entonces, esto se sabía cuando se aprobó el texto estatutario en el Parlamento de Cataluña? Sí.

“Los políticos han estado mal aconsejados” y “entre políticos y juristas” hubo una connivencia que se retroalimentó. ¿El origen? El estudio del Instituto de Estudios Catalanes (IEC) que argumentaba, lejos de la realidad jurídica, los pasos y la dirección a seguir en la reforma del Estatuto de Autonomía de 1979. Los políticos, dijo De Carreras, “solo llamaron a consultas a los juristas que decían lo que querían oír”. ¿Y qué decía el informe del IEC? Que modificando los estatutos de autonomía se modificaba el modelo de las CCAA, es decir, que modificando un estatuto -Ley Orgánica del Estado- se modificaba la Constitución, y que la letra de 1978 se podía interpretar en 2006 de manera distinta.

Sin embargo, como apuntó el catedrático de Derecho Constitucional, ni el informe, ni los políticos que se embarcaron en la reforma estatutaria tuvieron en cuenta -o no quisieron tenerlo en cuenta- que el TC ha ido creando jurisprudencia desde 1978, además de las leyes que las Cortes Generales han ido aprobando desde entonces, y que, si bien esta jurisprudencia puede cambiar, y de hecho cambia, “es insensato pensar que puede cambiar en tantas cosas en una sola sentencia”.

Por lo tanto, en la sentencia del Alto Tribunal, el máximo garante en temas constitucionales, recuerda a los muñidores del Estatuto -tanto diputados autonómicos, como congresistas y senadores- que los estatutos son leyes orgánicas pero “no son casi una Constitución”, que hay categorías -competencias- constitucionales que no pueden quedar definidas en los estatutos de autonomía, que los estatutos no pueden “vulnerar el contenido de leyes que no estén reguladas por los estatutos” -es decir, no pueden limitar leyes nacionales- y que, entre otras cosas, el derecho a la autonomía “está limitado a lo que determina la Constitución”.

“Inestabilidad democrática”

De Carreras, ante un auditorio de más de cincuenta especialistas en la materia -entre los que se encontraba la diputada autonómica de Ciudadanos, Carmen de Rivera, y el secretario general de este partido, Matías Alonso-, sí señaló dos puntos que considera importantes, tras la sentencia. Uno, el que se refiere al “gran perjudicado” en todo este proceso. El Tribunal Constitucional. Desde el punto de vista del catedrático de la UAB, el TC ha salido tocado por el acoso de políticos y medios de comunicación a su función (tarea, por otro lado, que no ha sido retrasada más que con otras sentencias). Y, otro aspecto que considera a tener en cuenta, la “inestabilidad democrática” que los poderes públicos, sobre todo los autonómicos en Cataluña, pueden crear.

 
En este sentido, De Carreras mencionó expresamente el régimen lingüístico, señalando que el Parlamento de Cataluña “debería rectificar o cambiar las normas que son contrarias a la sentencia” y se han ido aprobando. De Carreras pidió a los diputados autonómicos que actúen con “lealtad” a la ley, pues, recordó, “las sentencias del TC son vinculantes para todos pero, sobre todo, para los poderes públicos”.

Finalmente, propuso una reforma constitucional, con el lógico entendimiento entre PSOE y PP, “que impida estatutos como el pretendido desde Cataluña”, estabilice el Estado de las Autonomías y se reforme el Senado. Y, en relación al concierto económico demandado recientemente por CiU de cara al 28N, De Carreras -que advirtió que un sistema mediante el cupo no tiene por que ser necesariamente injusto- señaló que no es posible para Cataluña pues se basa “en virtud del derecho foral”, solo atribuible a las tres provincias del País Vasco y a Navarra. Es, en palabras del catedrático de Derecho Constitucional, una manera más de CiU de crear “victimismo” porque Artur Mas lo propone “sabiendo que es imposible”.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Ciutadans en contra de la ley del aranés porque 'es inconstitucional e innecesaria'

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La diputada de Ciutadans (C’s), Carmen de Rivera, ha defendido el voto en contra de C’s hacia el proyecto de ley del aranés, que se ha debatido hoy en el Parlament, porque “impone, en las administraciones del Valle de Arán, un uso preferencial del aranés que consideramos inconstitucional e innecesario y que, además, vulnera la libertad de los ciudadanos”.

“Ninguna lengua debe tener primacía sobre otras, según el Tribunal Constitucional y el Consell de Garanties Estatutàries”, defiende De Rivera y critica la obligatoriedad del uso del aranés porque “este intervencionismo siempre va en detrimento de la verdadera normalización lingüística, abre la vía para que se extienda al aranés el régimen sancionador en situaciones relativas al comercio y consumo y desprecia la riqueza que supone una enseñanza vehiculizada en tres idiomas”.

En este sentido, De Rivera lamenta: “Se ha perdido la oportunidad de convertir a Cataluña en el único territorio con tres lenguas vehiculares en la enseñanza, catalán, castellano y aranés, las tres de uso habitual, de uso normal, entre la población que vive en el valle”.

Por esta razón, la diputada de C’s sostiene que “esta ley es contraproducente y también innecesaria, ya que las administraciones aranesas ya usan con normalidad esta lengua”, aunque señala: “Desde C’s no tenemos ninguna objeción a la conveniencia de regular legalmente el uso del aranés por parte de la administración pero estamos en contra de cualquier obligatoriedad en este sentido”.

En definitiva, la diputada de C’s concluye que ésta es “una norma que perjudica los derechos individuales de los ciudadanos, empobrece el modelo educativo y, sobre todo, con la que se vuelve a cometer el error de poner a las lenguas por encima de las personas”. “Esta ley no está destinada a proteger un idioma, sino ciertos intereses políticos”, sentencia De Rivera.

jueves, 16 de septiembre de 2010

CATALUÑA TRAS LA SENTENCIA DEL ESTATUTO


La aventura del nuevo Estatuto catalán debería haber terminado con la sentencia del Tribunal Constitucional. En este ensayo, De Carreras explica en qué consistió ese proceso y qué consecuencias tendrá para la viciada inercia del nacionalismo catalán.

Desde 1980 hasta hoy, la política catalana ha estado dominada por el nacionalismo. Treinta años de autonomía, treinta años dándole vueltas al mismo tema: Cataluña como nación. Esta ha sido la gran habilidad y el gran triunfo de Jordi Pujol, el máximo dirigente de CiU y el principal ideólogo del movimiento nacionalista. Mientras fue presidente de la Generalitat (1980-2003), una de sus principales preocupaciones fue delimitar el campo de juego en el que se debía desarrollar la política en Cataluña. Tras su retirada, con CiU en la oposición y un Gobierno tripartito de izquierdas (2003-2010), este campo de juego no ha cambiado y el objetivo de los gobiernos presididos por los socialistas Maragall y Montilla sigue siendo el mismo que fijó Pujol: ir creando, desde el poder, conciencia nacional con el fin de construir la nación catalana en un vago e indefinido horizonte de independencia.

Los últimos episodios de esta construcción nacional han sido la elaboración y aprobación del nuevo Estatuto de 2006, los intentos de presionar al Tribunal Constitucional para que certificara su constitucionalidad y la reacción a una sentencia que ha declarado inválidos aspectos sustantivos del texto. De este proceso va a tratar este artículo.

La siembra nacionalista (1980-2000)

El Estatuto de 1979, vigente un año después de aprobada la Constitución, hacía posible tres aspiraciones básicas, tres rasgos diferenciales si se quiere, que contaban con un apoyo muy mayoritario de los ciudadanos catalanes.

En primer lugar, la autonomía política, es decir, un poder propio con amplias competencias en el seno de un Estado políticamente descentralizado que, con el tiempo, podía llegar a convertirse, ya que así lo permitía la Constitución, en un Estado federal –una forma de organización territorial común a otros países de nuestro entorno cultural. La Generalitat, ese poder político catalán, fue asumiendo las competencias que permitía tal Estatuto hasta lograr convertirse, en pocos años, en una institución de gran envergadura, con más poder político que otros entes del mismo nivel territorial en muchos Estados federales.
 
En segundo lugar, la declaración del catalán como lengua oficial, una aspiración casi unánime dentro de la sociedad catalana. Si hay algún hecho diferencial indiscutible que distingue a Cataluña del resto de España es el uso habitual del catalán, lengua materna de cerca de la mitad de su población actual, a pesar del cambio demográfico experimentado en los últimos cien años, especialmente por la fuerte emigración hacia Cataluña durante las décadas de los cincuenta y los sesenta del siglo pasado, desde otras zonas de España. La Constitución declara en su artículo 3 que el castellano es la lengua oficial en todo el Estado y que los estatutos pueden declarar también oficiales en sus territorios las demás lenguas españolas. Así pues, la oficialidad del catalán, es decir, que los poderes públicos en Cataluña tuvieran la obligación de utilizarlo, se hizo compatible con la oficialidad del castellano. La cooficialidad era la expresión política del bilingüismo: ambas lenguas se situaban jurídicamente al mismo nivel como muestra de respeto hacia todos los ciudadanos de Cataluña.

En tercer lugar, debían protegerse de manera especial los hechos culturales expresados en catalán dada la precaria existencia de esta lengua, sobre todo si la comparamos con el castellano o español, no solo hablado en España sino también en América. El desarrollo de una lengua está muy condicionado por el nivel de exigencia cultural en el que se expresa. Por tanto, la protección del catalán como idioma conlleva de forma implícita la legitimidad de determinadas “acciones positivas” (affirmative action) siempre que estas no lleguen a establecer una desigualdad discriminatoria para aquellos ciudadanos cuya expresión cultural sea en lengua castellana. En todo caso, parecía claro que en Cataluña la cultura se podía expresar tanto en catalán como en castellano y, por tanto, la cultura catalana era toda aquella que se producía en el ámbito de Cataluña.

Autonomía política, cooficialidad del catalán y protección de la cultura: estos eran los elementos básicos que introducía el Estatuto de 1979, producto de un amplio acuerdo en la sociedad catalana y española. Sin embargo, los 23 años de pujolismo supusieron una ruptura implícita y sigilosa de este acuerdo.

Primero, la Generalitat no quiso ser una comunidad autónoma más dentro del Estado de las autonomías sino, en lo posible, paso a paso, se fue configurando como un pequeño Estado, con los costes económicos que todo ello supone y las disfuncionalidades que ocasiona en el conjunto de comunidades del resto de España. Segundo, el catalán no debía ser una lengua equiparada al castellano sino, al contrario, debía ser la lengua preponderante en las instituciones políticas y administrativas, así como también en la sociedad. El camino que se iba trazando no era el del bilingüismo sino el del monolingüismo catalán. Tercero, respecto a la cultura, solo se tenía en cuenta la que se expresaba en catalán o, en los ámbitos culturales en los que la lengua no es un componente básico –pintura, escultura, música, etc.–, aquella que se sometía a las reglas no escritas impuestas por la construcción nacional que se estaba llevando a cabo. Con esta política tan estrecha y sectaria, el empobrecimiento cultural de Cataluña ha sido visible y muchos de sus principales protagonistas han tenido que marcharse para poder seguir su carrera artística o permanecen en un discreto exilio interior.

La obsesión durante los años del pujolismo fue ir diferenciando progresivamente Cataluña del resto de España, desconectar sentimentalmente a los catalanes del resto de los españoles. Esta obsesión ha seguido con los gobiernos tripartitos presididos por líderes socialistas que han aceptado pasivamente las reglas de la política nacionalista. En efecto, los nacionalistas solo pueden concebir naciones identitarias uniformes, no sociedades compuestas por individuos libres e iguales en derechos. Su objetivo de construcción nacional ha sido tratar de ir estableciendo una frontera inaprensible que fuera cavando un foso cada vez mayor entre dos entes para ellos antagónicos –la nación catalana y la nación española–, entendidos como ámbitos separados, concebidos como naciones culturales homogéneas para así hacer incompatible el formar parte de ambas a la vez.

Sin embargo, esta desconexión sentimental no se ha conseguido, como muestran tanto los sondeos de opinión como la experiencia de vivir en Cataluña. Lo que se ha conseguido, en cambio, es otro tipo de desconexión: la de una mayoría de catalanes con su clase política; el fenómeno que ha sido denominado “desafección a la política”, naturalmente a la política que se practica en Cataluña.

El fruto de la siembra: el tortuoso camino hacia un nuevo Estatuto

Así pues, al amparo del Estatuto de 1979, durante las décadas de los ochenta y noventa del pasado siglo, se fueron propagando unas ideas y adoptando unas decisiones políticas reflejadas en normas jurídicas que claramente desbordaban el marco estatutario. En las manifestaciones unitarias de finales de los años setenta, uno de los lemas que coreaban los afiliados de CiU era el siguiente: “Avui paciència, demà independència” (“hoy paciencia, mañana independencia”). En definitiva, una forma de pensar coherente con las premisas nacionalistas: si somos una nación, queremos un Estado propio. Pues bien, veinte años después, la paciencia de los nacionalistas se había acabado. ¿Qué cabía hacer?

La ocasión para dar la apariencia de que se daba un paso más hacia la independencia procedió de donde menos se podía esperar: del psc, de los socialistas catalanes, máximos rivales políticos de CiU y desdeñados desde el nacionalismo catalán como españolistas. En efecto, a principios del año 2000, tras su enésima derrota en las elecciones autonómicas del año anterior, el psc decide aliarse con Esquerra Republicana (ERC) e Iniciativa per Catalunya (IC) para proceder a una reforma del Estatuto de 1979. A los socialistas en realidad les importaba poco o nada el cambio de Estatuto; lo que les interesaba era atraerse a ERC e IC para, en su caso, poder formar con ellos una coalición que desbancara a CiU del gobierno de la Generalitat. Ello se consiguió en noviembre de 2003 con la elección de Pasqual Maragall como presidente de un gobierno tripartito de los socialistas con sus dos aliados. Con la posterior complicidad del PSOE de Zapatero –interesado, a su vez, en establecer un pacto estable con CiU en el Congreso– se llegó a aprobar en 2006 un nuevo Estatuto de Cataluña. Un Estatuto cuya aprobación fue debida a intereses meramente partidistas, no a las necesidades de reforma del sistema autonómico.

El proceso para aprobarlo fue muy tortuoso. Primero se aprobó en el Parlamento de Cataluña un proyecto plagado de obvias inconstitucionalidades. Tras su paso por el Congreso de Diputados, el texto aprobado por el Parlamento catalán quedó profundamente modificado al corregirse los aspectos más frontalmente contrarios a la Constitución. Aún quedaban, sin embargo, algunos flecos importantes sin cabida en el marco constitucional y, sobre todo, muchos preceptos redactados con tanta ambigüedad que podían dar lugar a que su desarrollo legislativo en Cataluña derivara en leyes que desfigurarían el modelo de Estado de las autonomías que trabajosamente se había ido construyendo desde 1980. Además, el Estatuto aprobado tenía una gran debilidad: no se buscó ni se contó con el apoyo del PP, que votó en contra. Mírese como se mire, que el gobierno socialista intentara pactar una reforma territorial de tal calado, y con dudas más que fundadas de inconstitucionalidad, de acuerdo con partidos nacionalistas de ámbito territorial limitado sin el apoyo del otro gran partido de alcance estatal, fue una imprudente temeridad.
 
Este error tuvo como consecuencia inmediata que el PP, el Defensor del Pueblo y cinco comunidades autónomas –algunas gobernadas por socialistas– interpusieran sendos recursos de inconstitucionalidad. La pelota –mejor dicho, la patata caliente– pasaba del campo político al jurisdiccional, del acuerdo parlamentario entre partidos al Tribunal Constitucional. El error ha tenido funestas consecuencias, tanto para la organización territorial misma –se han reformado otros estatutos innecesariamente y no se han acometido las reformas que se precisan para acabar y estabilizar el modelo autonómico– como para el buen crédito del Tribunal, sometido a continuas presiones políticas y desprestigiado por unos y otros ante la opinión pública.

Un Estatuto que desborda los límites constitucionales

¿Cuáles eran los nuevos aspectos substanciales que introducía el Estatuto y en qué medida la sentencia del TC los ha invalidado?

Las pretensiones iniciales catalanas al aprobar el proyecto en el Parlamento de Cataluña iban en cinco direcciones fundamentales: declarar nación a Cataluña, convertir el Estatuto en una especie de Constitución catalana, otorgar rango estatutario a la ya vigente política lingüística, aumentar las competencias de la Generalitat y blindarlas frente al Estado y, finalmente, incluir en el Estatuto preceptos que vinculasen al Estado, es decir, que obligasen a las instituciones estatales a adoptar determinadas decisiones políticas.

El simple enunciado de estas pretensiones ya permite avanzar una primera conclusión: si nos atenemos a lo establecido en la Constitución, un estatuto de autonomía no es una norma jurídica que pueda alcanzar tales objetivos. Tres son las principales razones jurídicas que hacen inviables estas pretensiones. Primera, la Constitución establece un contenido determinado para los estatutos, como también para otras leyes, que no se puede rebasar. Segunda, un estatuto es una ley que, debido a su naturaleza, solo tiene eficacia jurídica dentro del ámbito territorial de su comunidad autónoma. Tercera, un estatuto es una norma plenamente subordinada a la Constitución, sin que el Estatuto catalán, aunque inicialmente tramitado en 1979 por la vía especial del artículo 151 de la Constitución, sea una excepción a esta regla fundamental, propia de todo Estado constitucional e, incluso, propia de todo Estado que, en definitiva, siempre es el producto de su Constitución.

Sin embargo, el planteamiento jurídico que se hacía desde Cataluña estaba basado en que el Estado de las autonomías apenas está configurado en la Constitución, es decir, en realidad está desconstitucionalizado, y donde está definido es en los estatutos. Todo ello implica que los límites constitucionales a las reformas estatutarias son imprecisos y escasos; en consecuencia, el margen para reformar los estatutos es muy amplio. A su vez, la reforma del Estado de las autonomías puede llevarse a cabo mediante la reforma estatutaria sin necesidad de cambios en la Constitución. Por otra parte, dicho planteamiento catalán incluía también la idea de que al formar parte los estatutos del llamado doctrinalmente “bloque de la constitucionalidad” gozan de una posición cuasi-constitucional dentro del ordenamiento y esta posición los convierte en invulnerables respecto de las demás leyes que concretan la distribución de competencias.

Además, la propuesta inicial catalana partía de la base que la Constitución española era, simplemente, la letra del texto aprobado en 1978, olvidando que en un Estado Constitucional como el nuestro, es decir, en un Estado con una Constitución garantizada jurisdiccionalmente por un Tribunal específico que en última instancia tiene el monopolio de su defensa jurídica, la Constitución es aquella norma que el TC considera que es. Ciertamente, la jurisprudencia constitucional puede cambiar, pero no es menos cierto que ello no es fácil, ni siquiera conveniente dada la necesidad de estabilidad constitucional y, en todo caso, debe justificarse con razones convincentes y bien argumentadas. Arriesgarse, pues, a prescindir de la doctrina constitucional establecida es peor que una imprudencia: es un error.

Si nos detenemos un poco en el contenido de las pretensiones catalanas podremos comprobar que las dos primeras, Cataluña como nación y el Estatuto como una especie de Constitución, tienen un alto contenido simbólico que enlaza con el sigiloso cambio de sentido del Estatuto de 1979 a que nos hemos referido. Según la Constitución, Cataluña solo puede alcanzar el rango de nacionalidad (art. 2 ce) y ello la diluye en el resto de comunidades, muchas de las cuales, en sus estatutos, también se han definido ya como nacionalidad. Los rasgos que caracterizan a Cataluña deben ser, pues, los de una nación para así distinguirse de las demás comunidades. Solo así, por otro lado, tendrá una relación con España de igual a igual, de nación a nación: lo que suele denominarse una relación bilateral, dando así al Estado una naturaleza confederal. Que el Estatuto tenga, además, la apariencia de Constitución por la extensión de su texto y por la inclusión de una tabla de derechos, acaba de perfilar esta imagen.

A pesar de que en la versión aprobada en el Congreso, es decir, en el vigente Estatuto, Cataluña se definiera en el artículo 1 como nacionalidad y los derechos, según jurisprudencia reciente, se redujeran a meros principios, quedaban algunos flecos que inducían a la ambigüedad en el preámbulo, en la condición de ciudadano y en los símbolos. Todo ello ha quedado perfectamente aclarado en la sentencia: Cataluña es una nacionalidad constituida
en Comunidad Autónoma, con relaciones multilaterales con el Estado y, en su caso, bilaterales con las demás Administraciones. Es decir, como en el estatuto anterior, Cataluña es una comunidad de la misma naturaleza jurídica que las demás comunidades. No se reconoce relación confederal alguna sino solo las relaciones de colaboración propias de un Estado federal.

La razón por la cual se quería elevar a rango estatutario la vigente política linguística era, simplemente, para salvaguardar una normativa con grandes dudas de constitucionalidad bajo el amparo de un estatuto. En este punto, el tiro ha salido por la culata. Al Tribunal se le ha brindado la ocasión de recordar su doctrina sobre el significado de lengua oficial y sobre los derechos lingüísticos de los ciudadanos en las comunidades bilingües y tal doctrina ha sido aplicada al articulado del Estatuto. Recuérdese que la Ley catalana de Política Lingüística de 1998 no había sido objeto de revisión por el TC. Ahora ha encontrado la ocasión. Así, el TC ha declarado inconstitucional la norma que declara al catalán como lengua oficial “preferente” respecto del castellano y ha efectuado interpretaciones conformes muy restrictivas en otros muchos preceptos referidos a la lengua que deberán incidir en la política lingüística vigente en Cataluña, en especial, en cuestiones de enseñanza, medios de comunicación, relaciones lingüísticas entre las administraciones públicas y los ciudadanos e, incluso, relaciones lingüísticas entre particulares. El resultado, pues, ha sido el respaldo del TC a una política lingüística bilingüe, ya prefigurada en la Constitución, con igualdad en la cooficialidad de ambas lenguas y la libre opción de los ciudadanos por una u otra.

En tercer lugar, el intento de aumentar las competencias y, en especial, su “blindaje” frente a las competencias del Estado, también ha sido seriamente desvirtuado por la sentencia. En cuanto a lo primero, se ha establecido la ineficacia jurídica de unos pretendidos derechos históricos singulares de Cataluña que daban un amplio campo al aumento de competencias en relación con determinados aspectos clave: el derecho civil, el sistema institucional y la proyección de la lengua y la cultura en el ámbito educativo. En cuanto al blindaje, la sentencia ha reafirmado los conceptos de competencias exclusivas, compartidas y ejecutivas, hasta ahora definidos en la jurisprudencia constitucional y ha rechazado las nuevas definiciones, en sentido distinto, establecidas en los artículos 110, 111 y 112 del Estatuto. En definitiva, con esta consolidación del significado de los distintos tipos de competencia se ha impedido que desde un estatuto se determine el alcance de las competencias del Estado establecidas en el artículo 149.1 de la Constitución, algo que hubiera llegado a introducir tal grado de confusión que hubiera hecho inviable el funcionamiento del conjunto de los poderes públicos en España.

Por último, la sentencia ha declarado algo que era de una obviedad meridiana: un estatuto no es la norma adecuada para vincular a las instituciones del Estado. Sin embargo, también es cierto que en virtud de los principios de colaboración y participación, de carácter netamente federal, las comunidades autónomas –todas ellas, no solo Cataluña– pueden participar en la designación de miembros de determinadas instituciones estatales –como el TC, el Consejo General del Poder Judicial, el Banco de España o el Tribunal de Cuentas, entre otros, enumerados en los artículos 180 y 182 del Estatuto– si así lo dispone, sin ningún condicionante, la ley estatal correspondiente. Esta interpretación salva, pues, la literalidad de determinados preceptos impugnados siempre dejando a salvo la competencia estatal exclusiva en esta materia.

En definitiva, las principales innovaciones del Estatuto catalán han sido desvirtuadas, bien mediante declaración de inconstitucionalidad, bien mediante interpretación conforme llevada al fallo o bien, simplemente, mediante interpretación en los fundamentos jurídicos que el fallo no recoge. Se puede alegar –como hacen la mayoría de los votos particulares– que se ha abusado de la interpretación conforme y que muchos de los preceptos objeto de esta interpretación hubieran debido ser declarados directamente inconstitucionales ya que el significado que se les otorga es el opuesto a su literalidad e, incluso, a eso de tan difícil determinación como es la finalidad del legislador. No les falta razón a quienes sostienen estas opiniones. Pero también es cierto que los tribunales, particularmente los constitucionales, tienen una especial deferencia con el legislador y que esta deferencia está más justificada aún en leyes del tipo de los estatutos de autonomía.

En todo caso, la sentencia es clara en aquello que deja establecido, con una argumentación sucinta en cada uno de los múltiples artículos que analiza y fundamentada, sobre todo, en la doctrina del propio Tribunal, es decir, revestida de la autoridad que da la coherencia con la jurisprudencia anterior. Además, aun teniendo en cuenta los votos particulares, en los aspectos sustanciales el Tribunal muestra un acuerdo prácticamente unánime y los motivos de las discrepancias son debidos principalmente a la alternativa entre declarar la inconstitucionalidad formalmente o salvarla mediante la interpretación conforme aunque la declare en el fondo.

Tras su excesiva tardanza, tras innumerables presiones ilegítimas e injustificables en un Estado de derecho, puede concluirse que el resultado final, sobre todo teniendo en cuenta la desidia del legislador al aprobar una ley con tal cúmulo de ambigüedades, restituye el honor de un Tribunal Constitucional sometido a una prueba muy difícil de superar, sin duda la más difícil de su historia.

Después de la sentencia, ¿qué?

El último tramo de la aprobación de la sentencia ha resultado extraordinariamente comprometido para el Tribunal. Las presiones, cuando menos las públicas, han venido especialmente desde Cataluña. En julio de 2009 se filtró que la sentencia declaraba cerca de quince preceptos inconstitucionales y otros veinticinco eran objeto de interpretación conforme. La alarma cundió en Cataluña. Empezó a circular la absurda opinión que el Estatuto era producto de un pacto político y que, por tanto, el TC no podía interferirse en dicho pacto. En consecuencia, ningún precepto podía ser declarado inconstitucional. Desde la Generalitat se presionó a los medios de comunicación y a las entidades de la llamada sociedad civil catalana para que presionaran en dicho sentido. El editorial conjunto de doce periódicos de Cataluña expresando esta opinión a fines de noviembre fue el momento culminante de tales presiones. Unos meses más tarde, ya en la recta final, el Parlamento de Cataluña y el Gobierno de la Generalitat interpusieron recursos sin ningún fundamento jurídico serio para que el Tribunal se declarase incompetente.

Finalmente, el 28 de junio se dio a conocer solo el fallo de la sentencia (14 preceptos declarados inconstitucionales y 27 objeto de interpretación conforme) e inmediatamente, a las pocas horas del mismo día, el presidente de la Generalitat, José Montilla, hizo una declaración institucional por televisión extraordinariamente crítica con la sentencia y en la que descalificó con dureza al Tribunal. A los pocos días, el 9 de julio, se dio a conocer el texto completo de la sentencia junto con los votos particulares. La decepción en los medios oficiales catalanes fue inmediata: la sentencia era aún peor de lo esperado tras conocer el fallo. Tampoco la sentencia gustó a la prensa conservadora de Madrid. El Gobierno, el PSOE y el PP, declararon que respetaban la sentencia y mostraron su satisfacción por que el Tribunal se hubiera finalmente pronunciado. El 10 de julio, una gran manifestación, con el presidente de la Generalitat al frente, recorre las calles del centro de Barcelona. El lema que la presidía era: “Som una nació, nosaltres decidim” (“Somos una nación, nosotros decidimos”). A lo largo de la marcha (un millón y medio de personas según lo organizadores, 425.000 según el diario El País y 64.000 de acuerdo con las mediciones de la empresa especializada Lynce) dominaron las proclamas, pancartas y gritos en favor de la independencia de Cataluña.

En la prensa catalana de los días siguientes se especuló sobre el futuro del nacionalismo catalán. Para unos, la opción nacionalista mayoritaria ya no era la autonómica, ni siquiera la federal-asimétrica o confederal, sino la independentista. Algunos sondeos de opinión, muy contradictorios entre sí, señalaban que el independentismo alcanzaba el 48% de la población. Unas cifras que nadie se creyó en Cataluña. Desde hace muchos años, todos los que llevamos de democracia, el porcentaje de independentistas ha oscilado entre el 18-20 % de los catalanes. Ni la debacle del Estatuto ni la sentencia añadirán muchos más; lo más probable es que el nivel siga igual. Quizás la única novedad al respecto es que al tradicional independentismo basado en la identidad se le añade ahora un independentismo de base económica y social: “Con la independencia, los catalanes viviremos mejor”, se sostiene. En definitiva, un independentismo más parecido al de la Liga Norte italiana que al catalanismo tradicional, basado en el tan famoso como dudoso déficit fiscal.

No creo que este independentismo arrastre a muchos catalanes: separarse de España no tiene consenso social y, además, tiene evidentes riesgos. Por tanto, lo más plausible, a poco que se contengan las emociones y se utilice más el cerebro que el corazón, es que las elites dirigentes catalanas, pasado el trauma de los años estatutarios, se inclinen por intervenir en la política española propugnando cerrar el modelo autonómico en clave federal. Lo que se pretendía con un nuevo Estatuto era asegurar que el Estado no interfiriera en las competencias de la Generalitat y, a su vez, que la Generalitat participara en las decisiones del Estado. “Lo mío, mío; lo tuyo, de los dos”. Es evidente que este planteamiento, por razones obvias, no podía ser viable.

Ahora el planteamiento debería ser más inteligente: plantear un modelo federal en el cual, mediante los procedimientos propios de este tipo de Estado, Cataluña, como comunidad autónoma, participe junto a las demás comunidades en la adopción de decisiones estatales a través del Senado, de la Conferencia de Presidentes, de las comisiones mixtas Estado-comunidades autónomas y de los demás instrumentos propios del federalismo. Para ello se requerirían dos cambios. Primero, impulsar una reforma federal del Estado, mediante una revisión de la Constitución si es preciso. Segundo, dejar de lado las obsesiones identitarias y pasar página al modelo de catalanismo pujolista aún vigente. Ello solo será posible implicándose en el gobierno de España y así participar también, a través de las instituciones españolas, en el gobierno de Europa.
 
Por el momento, sin embargo, estas preocupaciones no figuran en el programa inmediato de los principales partidos catalanes. A excepción de los minoritarios PP y Ciudadanos, los demás partidos parlamentarios están todavía ligados a la absurda aventura del nuevo Estatuto de 2006, ahora desvertebrado por la sentencia del Tribunal Constitucional. Para que estos partidos mayoritarios reorienten el rumbo deberían llevar a cabo un giro casi copernicano que solo el psc está en condiciones de afrontar a medio plazo. En las elecciones autonómicas de otoño los ciudadanos catalanes deberían dar un mandato claro a la clase política catalana para que rectifique la política de los últimos tiempos y plantee de una vez los problemas reales con los que se debe enfrentar Cataluña. ~